El arribo de Juan Sartori en Argentina y la crisis de la multinacional Bioceres

By: Socioskopia

El modelo económico del ministro de economía argentino Luis «Toto» Caputo, que intenta garantizar cierta estabilidad macroeconómica, a fuerza de un dólar barato alimentado a deuda externa, está detonando la competitividad de las empresas más dinámicas de Argentina; esto se refleja en el déficit comercial, en la cadena de pago y en la caída del valor de los activos.

Este modelo económico, que apalanca desde el Estado al sector financiero, generó grandes dividendos para los fondos de inversión que apostaron al carry trade. Asimismo es una gran oportunidad, para capitales extranjeros de hacerse de empresas pujantes, a bajo costo.

Es el caso del empresario Juan Sartori, uno de los hombres más ricos de Uruguay con inversiones en negocios agrícolas, que le garantizaron una fortuna inmensa, que le permitió comprar el equipo de futbol Sunderland de la liga inglesa y ser accionista de la Juventus en Italia.

En una carrera política meteórica, el 11 de diciembre de 2018 Sartori presentó formalmente su precandidatura por el Partido Nacional, a la presidencia de Uruguay en acto celebrado en el Teatro Metro de Montevideo. Luego, en octubre de 2019, con más de 96 mil votos, Sartori fue elegido senador de la República para el periodo 2020-2025, obteniendo además dos diputados, Pablo Viana y Álvaro Dastuge. De esa forma, a los 38 años, Sartori se transformó en el senador más joven de la legislatura

Además de tener empresas en Uruguay, Sartori incursionó en las criptomonedas, y desembarcó en Argentina adquiriendo la mayoría accionaria de Adeocargo, compañía líder en producción sustentable de alimentos y energías renovables con operaciones en Brasil, Argentina y Uruguay.

En marzo la cripto Tether, una de las principales criptomonedas del blockchain, adquirió el 51% de las acciones de Adecoagro por 600 millones de dólares y Juan Sartori se puso al frente del directorio. Sartori es un accionista importante de la criptomoneda que efectuó la operación.

Asimismo, en el mercado exportador hay quienes se asombran, de las dificultades que atraviesan las empresas más dinámicas argentinas, que generan divisas genuinas y que están sumergidas en una crisis inédita por falta de competitividad.

Según rumores del sector agrícola, Sartori también está detrás de la adquisición de Profertil; fábrica de urea granulada con planta y puerto en Bahía Blanca, que produce un fertilizante muy requerido en la nutrición de cultivos, con el gas a bajo costo que se extrae de Vaca Muerta. El paquete accionario de Profertil está integrado por YPF y la canadiense Nutrien; según medios especializados Sartori piensa entrar en el negocio de la urea comprando los títulos de Nutrien, y de esa manera quedar como socio de la petrolera estatal.

Bioceres, es una empresa rosarina, que supo ser emblema de la biotecnología; lideró el mundo de las startups, como modelo de una nueva era donde el conocimiento y el desarrollo científico aplicado al agro irrumpía en el mercado, y llegaba a la cúspide para cotizar en Nasdaq. Hoy atraviesa su peor momento financiero, arrastrando una deuda millonaria que se calcula entre los 30 a los 80 millones de dólares.


La firma entró en default en julio de 2025, tras la imposibilidad de afrontar una serie de pagarés bursátiles por más de USD 5 millones. Esta crisis se había iniciado un año antes, resultado de la caída en el precio de las acciones de Bioceres Crop Solutions(Biox), empresa también rosarina, registrada en las Islas Caimán, que para ese entonces era controlada por Bioceres SA.

A mediados de 2025 las compañías realizaron una reestructuración societaria, de manera que Bioceres SA pasó a ser manejada por el grupo Moolec, y como sociedad residual separada del grupo principal, con su propia deuda y sin participación operativa significativa en la empresa que cotiza en la bolsa de los EEUU e integra el Nasdaq, el mercado de las acciones tecnológicas más importantes del mundo. Moolec tiene como accionista al empresario Juan Sartori, quien también tiene participación en los negocios de Tether, quien opera detrás de la criptomoneda USDT, una stablecoin que sigue la cotización del dólar.

Según fuentes del sector agroindustrial, Bioceres Crop Soluciones (BIOX) y Rizobacter, son empresas que se escindieron de todo ese entramado cuando en 2024 el holding inició un proceso de reestructuración accionaria. En esa restructuración, BIOX conservó los principales desarrollos bio-tecnológicos como lo son el trigo resistente a la sequía HB4, mientras que Bioceres S.A., que contaba con estructura accionaria propia, dejó de ser la controladora de BIOX y vendió sus títulos.

En este contexto, Juan Sartori puso al frente de Bioceres S.A. a Alejandro Antalich. Este estuvo vinculado al desarrollo de las empresas agrotecnológicas de cannabis, que convirtieron a Uruguay en productor líder desde la legalización de la marihuana.

A la postre, el deterioro financiero se aceleró el último año. El default por 5 millones de dólares, escaló rápidamente a 35 millones de dólares, y hay quienes dicen que esa deuda podría duplicarse; lo cual amenaza a Bioceres S.A. con la quiebra.

El impacto arrastró a todos los activos vinculados, y las acciones de Bioceres Crop Solutions sufrieron un derrumbe histórico, que hizo que se borrara la esperanza, de que se convirtiera en uno de los unicornios regionales más importantes. Desde su pico histórico en 2021/2022, cuando llegó a valer USD 900 millones, y sus acciones cotizaban a cerca de USD 15,70 por acción, se desplomó más de un 90% y hoy sus papeles rondan los USD 1,70, con una capitalización inferior a los USD 110 millones, como anticipó Bloomberg Línea.

En el grupo ya hablan de un pedido de quiebra; la justicia definiría los límites de cada responsable de una compleja red de sociedades y firmas subsidiarias, y podría decir si Bioceres se trató de un jugador de peso en las nuevas industrias, que prometían tallar una nueva era del capitalismo global, o si se trató de otro fiasco como tantos que aprovecharon las sombras de los éxitos del Silicon Valley. 

Naturalmente, la dinámica de la estructura financiera contemporánea, genera grandes suspicacias, y los análisis contrafácticos están a la orden del día. Sobre todo, teniendo en cuenta que Juan Sartori, yerno de un multimillonario ruso, se presenta como empresario financiero de fuerte impronta especulativa, con vínculos con el mundo cripto y paraísos offshore. Cabe recordar, que la experiencia demuestra que quien deviene en político desde el sector privado, le resulta tentador el impulso de políticas desregulatorias, privatizaciones poco transparentes, con alto riesgo de captura del Estado.

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